Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Jueves, 22 de septiembre de 2005


A vueltas con el .cat

Archivado en: En serio



Cuando deja de llover los caracoles asoman sus cuernos al sol y se arrastran sobre sus propias babas. Esto es un hecho conocido e irrefutable.

En las películas del oeste, cuando alguien se tumba en el suelo en mitad del desierto aparecen los buitres dando vueltas en el cielo esperando su repugnante festín de carroña. Este es otro hecho comprobado e irrefutable.

En la sabana africana, cuando un grupo de hienas se dispone a atacar a una presa emiten un sonido muy parecido a la risa humana. Otro hecho conocido, comprobado e irrefutable.

Y en este santo país llamado España, en cuando se habla de Catalunya, o se habla del catalán, o se habla de los catalanes o se habla de la cultura catalana, siempre, siempre, siempre aparecen una serie de personajes que son una mezcla entre los caracoles, los buitres y las hienas.

Estos personajes se suelen encontrar en lugares como las redacciones de ciertos medios Liberales y Digitales, donde a veces no funcionan los teléfonos móviles porque los cuernos de los caracoles hacen interferencias. Dichos especimenes ríen estúpidamente como las hienas cuando acechan una noticia sobre Catalunya, los catalanes, etc.

Entonces el líder de la manada arenga a sus buitres: “!Patriotas, afilad las garras! Los catalanes han conseguido el dominio .cat! ¡Luchemos contra los separatistas que quieren quebrar la unidad nacional! ¡España, Una, Grande y Libre!

Y en este punto se ponen todos los buitres a vomitar sus bilis sobre el teclado mientras suenan las gallardas notas del Cara al sol por el hilo musical. No se documentan antes sobre lo que van a escribir, porque las hienas no saben leer y a sus lectores poco les importa la verdad de lo que escriben.

Vean una muestra de la riqueza intelectual de uno de estos artículos:

Dejaré una cosa clara antes que nada. Los idiomas me producen sentimientos positivos o indiferentes siempre y cuando se empleen para lo que se han empleado todos los lenguajes desde que el mundo es mundo: para comunicar entre sí a los seres humanos. Poco respeto, pues, me producen idiomas regionales como el vascuence y el catalán, normalizados y fomentados con la única intención de incomunicar a sus habitantes con el resto de España por mor de esa ideología cateta, aldeana, colectivista y, en algunos casos, criminal, que se ha dado en llamar nacionalismo.


No voy a mencionar el nombre de este Catedrático en Historia por no darle publicidad gratuita y porque él tampoco me merece ningún respeto. En todo caso quiero recalcar que cuando dice lo de “normalizados y fomentados con la única intención de incomunicar a sus habitantes con el resto de España”, no se refiere –evidentemente- a los años de la dictadura franquista, sino a tiempos anteriores. El artículo sigue así:

Por centrarnos en el catalán, el posible aprecio que pudiera sentir hacia el segundo idioma español más hablado desaparece por el control que Pompeu Fabra y las gentes de L’Avenç tomaron de su normalización. En lugar de seguir el criterio de autoridad que empleó la academia española, lo reglaron siguiendo como pauta principal el diferenciarlo del castellano todo lo posible, aunque así lograran que catalohablantes de toda la vida no pudieran comprender esa neolengua, forzada a parecerse al francés en vocabulario y ortografía más de lo que el uso y la escritura de siglos dictaban. Y es que el nacionalismo, esa ideología que proclama contener las esencias de la raza, destruye las tradiciones del pueblo que dicen representar con el ahínco más franquista en cuanto no se diferencian lo suficiente de las de los demás. La indiferencia que podría sentir hacia ese idioma inventado al que dieron el nombre del que sí existía desaparece hasta convertirse en desprecio por su imposición forzosa a cientos de miles de catalanes, muchos de ellos niños indefensos con padres que no pueden pagar una educación privada en su lengua materna porque ya pagan mediante impuestos un adoctrinamiento forzoso en el invento de Fabra.


Sobre este párrafo quisiera hacer un comentario. Según se extrae de esta sarta de estupideces, la culpa de todo la tuvo Pompeu Fabra, que reinventó una neolengua para en un futuro causarles traumas irrecuperables a pobres niños indefensos. ¡Pero qué malo era!


Bien, pues resulta que el bueno de Pompeu Fabra nació en Barcelona en el 1.868, estudió ingeniería industrial y ocupó una cátedra de química en la escuela de ingenieros de Bilbao, donde vivió durante diez años. Se decidió a estudiar el idioma catalán de forma autodidacta y a promover la normalización del mismo debido a la anarquía gramatical que existía en el momento (y no para que los demás no lo entendieran).





Durante su vida publicó algunas obras:

Ensayo de gramática del catalán moderno (1.891)
Contribució a la gramàtica de la llengua catalana (1.898)
Sil•labari català (1.904)
Tractat d'ortografia catalana (1.904)
Gramática de la lengua catalana (1.912)
Normes ortogràfiques (1.913)
Gramàtica catalana (1.918)
Curs mitjà de gramàtica catalana (1.918)
El català literari, 1.932)
Diccionari general de la llengua catalana (1.932)
Gramàtica catalana (1.956, obra postuma)


Asimismo ocupó varios cargos dentro del mundo cultural catalán. Se exilió a París en 1.939, supongo que imaginaran el motivo, y murió en el 1.948 en Prada (Conflent).

Es decir, que todos los que hablamos catalán (catalanes o no, nacidos en Catalunya o no) le debemos el poder disfrutar de un idioma perfectamente normalizado. De poca gente se puede decir que haya hecho tanto por la cultura como de Pompeu Fabra.

Y repito que todo esto no lo hizo para fastidiar a nadie, ni para que no se entendiera la gente, sino muy al contrario para que la lengua catalana estuviera normalizada, algo primordial para cualquier idioma.

Espero que el artículo del Premio Nóbel en Rigor Histórico no lo hayan leído muchos de los niños indefensos residentes en Catalunya que todavía no hablan catalán. Por si acaso les digo a ellos que no le hagan ningún caso, que desde Majadahonda no se ven las cosas con perspectiva, que no se asusten, que nadie se los va a comer, que el hombre del saco no existe (bueno, sí que existe, es el trapero –drapaire en catalán-, pero no es malo) y que el conocer otro idioma, el saber más cosas y el tener más cultura no les va a hacer ningún daño.

Y esto también esta más que comprobado.

PD. Puede ser que al principio del articulo me haya pasado un poco con la comparación con ciertos animales. Mis sinceras disculpas a aquel al que haya metido en el mismo saco sin merecerlo y se haya sentido ofendido.


Escrito por Aboreh El 09/22 a las 14:47
(3) Comentarios • (0) ReferenciasPermalink


Referencias


URL para referencias

Comentarios


Plas, plas, plas !!

Y oye, borra la postdata, con un par.


Comentario de Joice el el 09/23 a las 08:25

Gracias Joice.


Comentario de Aboreh el el 09/23 a las 09:43

Hola ! muchas gracias por haber participado en la encuesta de bloggers ! estoy haciendo el recuento y os estoy visitando a todos ! saludos !


Comentario de ... hmmm ... el el 09/24 a las 15:24

Comentar



Recordar datos






Los contenidos de esta bitácora están bajo una licencia de Creative Commons.

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009