Lunes, 21 de noviembre de 2005
Fin de semana, primera parte
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Las noticias del lunes
Este fin de semana ha sido movidito en Madrid. Empecemos por el sábado:
Lugar, el estadio de un equipo de fútbol que viste de blanco (ya saben cual). Hora, las 20:00. Comienza una nueva edición del “Partido del Siglo” entre los blancos y el F.C.Barcelona.
Pasados catorce minutos un jugador camerunés llamado Eto’o, despechado por los blancos en su momento, marca el primer gol del F.C.Barcelona. Se masca la tragedia.
Pasado quince minutos del inicio de la segunda parte, un jugador brasileño llamado Ronaldo Roberto de Asís Moeira -aunque conocido mundialmente como Ronaldinho- dejaba sentado a un tal Sergio Ramos con un regate hacia la izquierda, después a un tal Iván Helguera con un regate a la derecha, y después dejaba petrificado a un tal Iker Casillas con un disparo a la izquierda de la portería. Los aficionados blancos no se lo creían y empezaron a mostrar su desencanto con su equipo.
Minutos más tarde, en plena pitada al equipo blanco, ese mismo jugador brasileño repitió la jugada, aunque esta vez su disparo fue a la base del palo contrario.
Y aquí vino la primera sorpresa del fin de semana. El público del estadio del equipo blanco se puso en pie y comenzó a aplaudir al jugador brasileño.
Como lo leen. Parece ser que ya se habían cansado de pitar a su equipo y pensaron “bueno, por lo menos miraremos a los jugadores del Barcelona, a ver si vemos algo de fútbol”.
Y lo vieron. Y no les quedó más remedio que aplaudir.
Y es que desde la primera hasta la última jugada del partido se vieron claramente las diferencias entre los dos equipos:
El entrenador del Barcelona, Frank Rijkaard, sabe lo que se trae entre manos. Tardó medio año en construir un equipo a medida de su idea del fútbol. Cuando el equipo funcionó ya era tarde para ganar la liga, pero ésta llegó en la siguiente temporada. Como muestra, el club no se ha gastado ni un euro en fichajes este año (Van Bommel y Ezquerro han venido libres) porque ya tenía todo lo que necesitaba y solo había que recuperar a los numerosos lesionados. Encima, han subido a Messi.
El entrenador de los blancos... bueno, sus mismos aficionados no terminan de entender del todo qué es lo que quiere.
Los blancos tienen en su plantilla a una colección de jugadores que en su momento fueron lo mejor de lo mejor, pero que ya no lo son. De entre todos ellos, el que no está ya en declive le falta muy poco.
El Barcelona tiene en sus filas a Ronaldinho, el mejor jugador del mundo, a tres cracks (uno en cada línea: Puyol, Deco, y Eto’o), a una promesa (Messi) y a un grupo de jugadores buenos (Gio, Belletti, Motta) o muy buenos (Xavi, Edmilson). En definitiva, todos en su mejor momento de juego o acercándose a él.
Los blancos utilizan un esquema de juego de ataque sin bandas, confiando en la calidad de Ronaldo. El Barcelona explota la velocidad de Giuly o el regate de Messi por la derecha y el arte de Ronaldinho por la izquierda para abrir el juego a las llegadas de Eto’o y compañía (Xavi, Iniesta...)
En el Barcelona cuando un defensa se va al ataque siempre se cubre su puesto, los blancos como que miran para otro lado y pasan del tema.
Los jugadores azulgranas presionan la salida del balón del contrario. Y lo hacen desde el primer delantero, se llame Eto’o, Ronaldinho, Messi o Giuly. A ver quien le dice a Zidane o a Ronaldo que presionen.
Desde que echaron a Makelele no tienen los blancos a nadie que se parta la cara en el centro del campo. El azulgrana Deco le roba el balón hasta a los recogepelotas, y además, lo sabe jugar.
El espíritu de equipo es diferente. No se cómo lo llevan los blancos, pero Ronaldinho (el mejor jugador del mundo, no lo olviden) espera a todos sus compañeros cuando saltan al campo para abrazarlos, y hace lo mismo cuando termina el partido.
El que probablemente sea el mejor defensa del mundo, Puyol, es una muralla que contagia entusiasmo a los demás. Manda en la defensa, cubre a los laterales, sale al corte, despeja, y como se aburra un poco deja a Oleger a cargo del quiosco y se va a rematar los corners. La defensa de los blancos en ocasiones parece de juguete. Almodóvar esta pensando en San Casillas para protagonizar la versión masculina de “Mujeres al borde de un ataque de nervios”
El Barcelona es un equipo de fútbol. Todos saben lo que tienen que hacer, lo hacen, y les funciona. Los de blanco solo parecen un grupo de jugadores que intentan meter la pelota en la misma portería.
Y por ultimo, tenemos que volver a Ronaldinho. Al pobre contrario que no le hace un sombrero le tira un caño o lo sienta con una elastinha. O da un pase con la espalda, o mirando al tendido, o... mil y un recursos a cual más espectacular que le pagan la entrada a la afición por sí solos. Y eso es espectáculo para la grada, pero también le impone al rival. No me hubiera gustado estar en el pellejo de Sergio Ramos o de Helguera viendo venir de cara al brasileño en plena carrera con la pelota cosida al pie. Y encima va el tío sonriendo, que es lo peor.
Viendo todo esto, habrá quien no entienda que hasta el sábado un solo punto separara a los dos equipos en la clasificación. La explicación es fácil:
El Barcelona algunas veces juega bien, muchas veces juega muy bien y en algunas ocasiones maravilla por su juego. Gana a los rivales complicados sin demasiados problemas y se exhibe y golea al resto.
Los blancos juegan regular, pocas veces bien, y otras veces de pena. Les cuesta la misma vida ganar a los equipos complicados y simplemente vencen a los modestos apelando a su mayor calidad individual.
Pero el resultado práctico es que jugando de maravilla y ganando por 5 a 0 se otorgan tres puntos, igual que jugando mal, marcando un triste gol y terminando el partido pidiéndole el tiempo al arbitro. Esa es la explicación.
Nota 1: Habrá notado el sagaz lector que no he mencionado el nombre del equipo de fútbol de Madrid que viste de blanco, aunque sí el de alguno de sus jugadores. Esto no debe considerarse una falta de respeto hacia esa entidad, sus jugadores o su afición. Nada más lejos de mi intención.
Si no he mencionado el nombre es para que Google no traiga a aficionados blancos a esta mi humilde página por engaño, que aunque son cordialmente bienvenidos, no creo que encuentren aquí lo que realmente buscan en la red. Digamos que es para ahorrarles tiempo y algún disgusto.
Nota 2: No, no me he olvidado de la historia del pollito valiente, la dejo para mañana.
Escrito por
Aboreh El 11/21 a las 15:40
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Cuando la veas dile gorda y pelona
Comentario de Azarzu el el 11/23 a las 19:12
Vale Azarzu. Ya se lo he dicho, ¿contento?
Comentario de Aboreh el el 11/25 a las 00:03
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